Mantener tus ojos limpios y bien humectados es fundamental para que no tomen esa coloración roja que les suele aparecer, esa que denota cansancio y una apariencia de estar sin dormir o extenuado. Por eso mismo, aplicar algunos remedios caseros no te vendrá nada mal.

Una de las soluciones más comunes es humedecer un paño con agua fría y colocarlo sobre tus ojos, dejando tu rostro bien relajado. Esto posibilitará que no solamente tus ojos descansen, sino que varias suciedades acumuladas se vayan de tu vista.

También es un remedio casero muy bueno el aplicar con una gasa agua salada, previamente hervida, aparte es un gran desinfectante

El limón es otro producto natural con propiedades beneficiosas en el caso de sufrir una conjuntivitis. Lo más habitual es mezclar unas gotas de limón en agua y realizar baños en la zona ocular, dejando que este cítrico actúe como un antiséptico casero.

Para limpiar tus ojos también puedes utilizar gotas oftálmicas, que son refrescantes y son semejantes a las lágrimas. Están hechas con un principio activo llamado alcohol polivinilico al 1,4%. Son las llamadas lágrimas artificiales y puedes adquirirlas en OPTIRED.

Demás está decir que es crucial el hecho de descansar bien, no estar estresado y también aplicar algunas técnicas de relajación visual. Todo esto puede que influya mucho en que tus ojos se vean como se ven. Si necesitas más ayuda, ven a visitarnos a cualquier centro OPTIRED, sin ningún compromiso.

Síntomas de sequedad

Algunas señales nos indican que nuestros ojos, en especial los párpados y las pestañas, requieren una higiene más intensiva para evitar infecciones y otras patologías oculares.
La sequedad e inflamación en los párpados, la aparición de costras en el borde de las pestañas, la fatiga ocular o el uso habitual de cosméticos, maquillaje y lentillas son algunos de ellos.
Para los casos de sequedad en los párpados o la vista cansada, se pueden realizar baños oftálmicos a base de compuestos vegetales como la caléndula.
También se pueden utilizar soluciones oftálmicas en casos de accidentes o lesiones leves, por ejemplo la presencia de polvo o arena dentro del ojo o el contacto con sustancias tóxicas e irritantes.

Cómo quitarse la suciedad de los ojos

Es común que la suciedad se introduzca en tus ojos, en especial, si sueles estar mucho tiempo en el exterior. Esto no solo puede resultar molesto, sino que también puede causar problemas a largo plazo si no se trata de inmediato. En la mayoría de las circunstancias, existen algunas cosas que puedes intentar para eliminar la suciedad de tus ojos por ti mismo. Sin embargo, si el problema persiste, es posible que debas ver a un oftalmólogo.

Parpadea

Es posible que puedas quitarte la suciedad de los ojos con un esfuerzo mínimo. Una vez que identifiques suciedad en uno de tus ojos, parpadea varias veces. El reflejo del ojo para parpadear permite que las pestañas y los párpados desplieguen lágrimas en su interior para eliminar las bacterias y la suciedad en el área.
Si el simple hecho de parpadear no resulta útil, estira a tu párpado superior sobre el párpado inferior y luego parpadea repetidamente. Esta acción permite que las pestañas del párpado inferior arrasen con la suciedad de tu ojo.

Lávate las manos.

Si el parpadeo no elimina la suciedad, debes intervenir. Sin embargo, antes de tocarte el ojo, debes lavarte las manos. Lavarte las manos antes de tocarte los ojos es importante para reducir cualquier posible contaminación con bacterias, gérmenes o irritantes adicionales. No es una buena idea eliminar la suciedad de tus ojos solo para infectarlo con algo peor. Esto es importante debido a que los ojos son vulnerables a las infecciones.

Limpia el exceso de lágrimas con suaves golpecitos.

Cuando tienes suciedad en el ojo, es posible que la producción de lágrimas se incremente. Si esto sucede, cierra los párpados suavemente y da suaves golpecitos sobre tu ojo con ayuda de un pañuelo de papel. El incremento en la producción de lágrimas ayudará a eliminar la suciedad.

  • Permite que tus ojos se llenen de lágrimas y que estas los limpien.
  • No te frotes los ojos. Mientras las lágrimas limpian tus ojos, usa un pañuelo de papel para secar el exceso de lágrimas.

Inspecciona tus ojos

Extiende tu párpado inferior hacia abajo y, con mucha delicadeza, busca cualquier objeto que se haya quedado atrapado allí. Haz lo mismo con tu párpado superior, en busca de cualquier objeto que se haya quedado atrapado en el globo ocular.

  • Si deseas examinar el área debajo de tu párpado, coloca un hisopo justo por encima del párpado superior y voltéalo con ayuda del hisopo. Esto te permitirá buscar cualquier tipo de suciedad que se haya quedado atrapada en el mismo párpado.
  • Si te resulta difícil encontrar la suciedad, pídele a algún amigo o familiar que realice la inspección por ti

Elimina la suciedad.

Si la suciedad se encuentra en tu párpado o en un área de fácil acceso, podrás eliminarla con ayuda de un hisopo. Si puedes ver el área de tu ojo o párpado donde se encuentra la suciedad, límpiala con ayuda de un hisopo. Esta debería adherirse al extremo del hisopo después de dar unos cuantos golpecitos.
No te lastimes el ojo con el hisopo ni lo deslices con mucha fuerza contra la suciedad. Esto podría hacer que la suciedad se incruste en tu párpado. Si la suciedad no se quita cuando das los golpecitos con ayuda del hisopo, prueba otro método.

Enjuágate los ojos.

Si la suciedad no se quita con el parpadeo o con el hisopo, enjuágate los ojos para eliminarla. Para quitar la suciedad de tu ojo, usa unas gotas estériles de venta sin receta médica o vierte agua limpia en tus ojos con ayuda de una taza. El flujo que cae sobre tu ojo debe ser continuo mientras mantienes tus párpados abiertos por 15 minutos. Incluso después de eliminar la suciedad, sigue enjuagando tu ojo para ayudar a quitar cualquier residuo que haya quedado en él.

Busca atención médica.

Busca tratamiento médico de inmediato si has fracasado en tus intentos por eliminar la suciedad u otros residuos de tus ojos. Busca atención médica inmediatamente si presentas uno de los siguientes casos:

  • No puede eliminar la suciedad de tu ojo.
  • La suciedad se ha incrustado en tu ojo.
  • Experimentas visión borrosa o anormal.
  • Existe la presencia de dolor, coloración roja en los ojos o incomodidad persistente después de que la suciedad se eliminó.
  • Existe la presencia de sangre en el ojo, aturdimiento, mareos, náuseas, vómitos o dolor de cabeza.

Espera sentir incomodidad.

Sentirás una incomodidad leve después de eliminar la suciedad. En estos casos, es común sentir picazón o incomodidad en el ojo, incluso después de haber eliminado la molesta suciedad. Esto forma parte del proceso natural de sanación y tu ojo puede tomar hasta 24 horas para recuperarse.

Protege tu ojo en adelante.

Toma las medidas preventivas necesarias para proteger a tu ojo durante el proceso de recuperación. Durante este tiempo, tu ojo estará aún más sensible. Proteger a tu ojo incluye:

  • Usar gafas de sol para proteger a tus ojos de la luz ultravioleta o de las luces brillantes.
  • Evitar el uso de lentes de contacto hasta que tu oftalmólogo te haya dado el visto bueno.
  • Evitar el contacto entre tus manos y el área de los ojos y lavarte las manos antes de tocar dicha área.
  • Alertarle e informarle a tu oftalmólogo sobre la presencia de un nuevo síntoma o si el dolor se vuelve insoportable.
  • Si la picazón o la incomodidad en tu ojo continúa por más de un día luego de eliminar la suciedad, consulta con un oftalmólogo

Busca ayuda

Si tu ojo empeora, deberás ver a un especialista. Algunos efectos posteriores son de esperarse, pero estos no deben durar más de 24 horas. Una incomodidad o irritación persistente podría ser una señal de un problema peor o de una infección. Por ello, debes permanecer atento a los siguientes síntomas:

  • visión borrosa o doble
  • dolor persistente o en aumento
  • presencia de sangre en parte del iris
  • sensibilidad a la luz
  • señales de infección
  • náuseas o vómitos
  • dolores de cabeza o aturdimiento;
  • mareos o pérdida del conocimiento.

Evita empeorar el problema.

Debes evitar realizar determinadas acciones cuando se trata de tus ojos. Estas pueden causar lesiones oculares graves o dolor. Estas acciones incluyen:

  • quitar cualquier pieza de metal, sea grande o pequeña, que se haya atascado en el ojo
  • ejercer presión sobre el ojo con la intención de quitar la suciedad
  • usar pinzas, mondadientes u otros objetos duros para quitar la suciedad.

Si algo más grave que suciedad o pequeños irritantes entran a tu ojo, busca ayuda médica. Nunca debes usar los métodos anteriormente descritos para quitar ácido u otro corrosivo líquido de tu ojo.